kandereth
08-nov-2007, 10:22
Unas frases, unos párrafos, ineludibles, inolvidables, imperecederos. Un tributo para ellos.
Comienzo por un grande. Otelo, W. Shakespeare.
http://www.shakespeare.duncans.tv/images/othello-iago.jpg
[...]IAGO.- Señor, si os regalara con sus labios tanto como me da a menudo con su lengua, ya os bastaría.
DESDÉMONA.-¡Ay! ¡Pero si no habla!
IAGO.- A fe mía, de sobra. Lo noto siempre que me entran ganas de dormir. Pardiez, estoy seguro de que delante de Vuestra Señoría pone un poco su lengua en el corazón y sólo murmura con el pensamiento.
EMILIA.- Tenéis pocos motivos para hablar así.
IAGO.- Vamos, vamos, sois pinturas fuera de casa, cascabeles en vuestros estrados, gatos monteses en vuestras cocinas, santas en vuestras injurias, diablos cuando sois ofendidas, haraganas en la economía doméstica y activas en la cama.
DESDÉMONA.- ¡Oh, vergüenza de ti, calumniador!
IAGO.- No, es la verdad, o soy un turco: os levantáis para vuestros recreos y os vais a la cama para trabajar.
EMILIA.- No os encargaré de escribir mi elogio.
IAGO.- No, no me lo encarguéis.
DESDÉMONA.- ¿Qué escribiríais de mí si tuvierais que hacer mi elogio?
IAGO.- ¡Oh, encantadora dama! No me encarguéis de semejante obra, pues no soy más que un censurón.
DESDÉMONA.- Vamos, prueba. ¿Ha venido alguien al puerto?
IAGO.- Si, señora.
DESDÉMONA.- No estoy alegre. Pero engaño la disposición en que me encuentro, haciendo parecer lo contrario. Veamos, ¿cómo haríais mi elogio?
IAGO.- No pienso en ello; pero, a la verdad, mi inspiración se agarra a mi mollera como la liga a la frisa; sale arrancando sesos y todo. Sin embargo, mi musa está de parto y he aquí lo que da a luz.
|| || Si una mujer es rubia e ingeniosa, belleza e ingenio ||
|| || son, el uno para usarlo, la otra para servirse de ella. ||
DESDÉMONA.- ¡Lindo elogio! ¿Y si es morena e ingeniosa?
IAGO
|| || Si es morena y a esto tiene ingenio, ||
|| || hallará un blanco que se acomodará con su negrura. ||
DESDÉMONA.- De mal en peor.
EMILIA.- ¿Y si es hermosa y necia?
IAGO
|| || La que fue hermosa nunca fue necia, ||
|| || pues su misma necedad le ayudó a procurarse un heredero. ||
DESDÉMONA.- Ésas son viejas paradojas para hacer reír a los tontos en las cervecerías. ¿Qué miserable elogio reservas a la que es fea y necia?
IAGO
|| || Ninguna hay a la vez tan fea y necia ||
|| || que no haga las mismas travesuras que las bellas ingeniosas. || [...]
Comienzo por un grande. Otelo, W. Shakespeare.
http://www.shakespeare.duncans.tv/images/othello-iago.jpg
[...]IAGO.- Señor, si os regalara con sus labios tanto como me da a menudo con su lengua, ya os bastaría.
DESDÉMONA.-¡Ay! ¡Pero si no habla!
IAGO.- A fe mía, de sobra. Lo noto siempre que me entran ganas de dormir. Pardiez, estoy seguro de que delante de Vuestra Señoría pone un poco su lengua en el corazón y sólo murmura con el pensamiento.
EMILIA.- Tenéis pocos motivos para hablar así.
IAGO.- Vamos, vamos, sois pinturas fuera de casa, cascabeles en vuestros estrados, gatos monteses en vuestras cocinas, santas en vuestras injurias, diablos cuando sois ofendidas, haraganas en la economía doméstica y activas en la cama.
DESDÉMONA.- ¡Oh, vergüenza de ti, calumniador!
IAGO.- No, es la verdad, o soy un turco: os levantáis para vuestros recreos y os vais a la cama para trabajar.
EMILIA.- No os encargaré de escribir mi elogio.
IAGO.- No, no me lo encarguéis.
DESDÉMONA.- ¿Qué escribiríais de mí si tuvierais que hacer mi elogio?
IAGO.- ¡Oh, encantadora dama! No me encarguéis de semejante obra, pues no soy más que un censurón.
DESDÉMONA.- Vamos, prueba. ¿Ha venido alguien al puerto?
IAGO.- Si, señora.
DESDÉMONA.- No estoy alegre. Pero engaño la disposición en que me encuentro, haciendo parecer lo contrario. Veamos, ¿cómo haríais mi elogio?
IAGO.- No pienso en ello; pero, a la verdad, mi inspiración se agarra a mi mollera como la liga a la frisa; sale arrancando sesos y todo. Sin embargo, mi musa está de parto y he aquí lo que da a luz.
|| || Si una mujer es rubia e ingeniosa, belleza e ingenio ||
|| || son, el uno para usarlo, la otra para servirse de ella. ||
DESDÉMONA.- ¡Lindo elogio! ¿Y si es morena e ingeniosa?
IAGO
|| || Si es morena y a esto tiene ingenio, ||
|| || hallará un blanco que se acomodará con su negrura. ||
DESDÉMONA.- De mal en peor.
EMILIA.- ¿Y si es hermosa y necia?
IAGO
|| || La que fue hermosa nunca fue necia, ||
|| || pues su misma necedad le ayudó a procurarse un heredero. ||
DESDÉMONA.- Ésas son viejas paradojas para hacer reír a los tontos en las cervecerías. ¿Qué miserable elogio reservas a la que es fea y necia?
IAGO
|| || Ninguna hay a la vez tan fea y necia ||
|| || que no haga las mismas travesuras que las bellas ingeniosas. || [...]